1980 - 1984

1980 - TTT – TRU TUNE TREMOLO

TTT S-Style

Desde los comienzos, el desarrollo de producto fue mi principal preocupación. Acababa de descubrir el nuevo y primer trémolo Floyd Rose en la Stratocaster de Matthias Jabs. Un consejo: hay que sujetar con bloqueo ambos extremos de la cuerda, en la cejuela y en el puente. Matthias, que a menudo venía en esa época, estaba entusiasmado y con razón, pero, al mismo tiempo le había encontrado pegas: "Si una cuerda se desafina- lo que puede suceder con un tirón extremo de palanca - hay que aflojar el bloqueo de la selleta con una larga llave Allen para poder afinarla de nuevo.”

Así es como se me ocurrió la idea de los afinadores de precisión. Así, las cuerdas sólo llevaban bloqueo en la selleta (evitando el problema de la fricción en las clavijas de afinación). Y se afinaba el trémolo con los afinadores de precisión (que ya existían para otros instrumentos de cuerda). ¡El Rockinger TRU TUNE TREMOLO ha nacido! Funcionó perfectamente. Y para redondear el trabajo, habíamos desarrollado un pequeño porta-llaves Allen que se atornillaba en la parte posterior de la pala para colocar las llaves necesarias. Por cierto, hay varias empresas asiáticas que siguen copiando este porta-llaves hoy en día.

TTT-Patent

Keyholder S-Style

Poco después tuvimos nuestro primer stand en la MusikMesse de Frankfurt, ¡una verdadera aventura!. Harald, que ahora trabajaba por su cuenta, creó para nuestro puesto una decoración de estilo hawaiano, con palmeras artificiales y todo. Nuestro vecino era KRAMER-USA. Su jefe, Dennis Berardi, vio nuestro trémolo y quedó fascinado. Los americanos estaban entusiasmados con nuestros trémolos y los golpeadores "verde menta". En muy poco tiempo se redactó un contrato y tuvimos que aumentar considerablemente el volumen de producción.

Musikmesse Frankfurt
Dennis Berrardi pudo involucrar inmediatamente a Eddie Van Halen (primer usuario famoso de los puentes Floyd Rose) y nuestro trémolo Rockinger fue lanzado en los EE.UU. como "Trémolo Edward Van Halen". Las demás compañías de guitarra alemanas y, por supuesto los proveedores, estaban pasando una mala racha debido a la competencia japonesa. Nuestro proveedor de hardware estaba encantado, porque constantemente le hacíamos pedidos de cientos de estos trémolos. ¡Maravilloso! ¡Un buen año!
TTT Kramer

TTT Kramer Eddie Von Halen
En la vida no todo sale bien (sólo lo menciono como una advertencia, en caso de que alguien no se haya dado cuenta todavía...). Por supuesto que esto incluye las oportunidades perdidas. Por ejemplo, me vi envuelto en una conversación de importancia histórica con Keith Richards y Ron Wood. Justo en el momento en que nos dimos la mano, mi socio Ingo me llamó a mi teléfono móvil para decirme que estaba en la entrada del vestíbulo y que si podía conseguir que entrara. Así que me disculpé con los dos Stones y les dije: "Un momento, ya vuelvo. Es mucho mejor si esto lo hablamos los cuatro juntos". Pero ahí acabó todo. Cuando finalmente tuve a Ingo en el salón Meet & Greet, Keith y Ronnie se habían ido hace mucho. Estas cosas pasan y puedes enfadarte por ellas en retrospectiva. Es como cuando se te cae la brocha de afeitar al váter. Pero ¡qué diablos!, tienes que ser capaz de superarlo. Hay cosas peores que no hablar con Keith y Ron. (Pero a Eddie van Halen, realmente quería conocerlo. Apagaría mi móvil primero. Lo prometo.)

1982 – Rockinger USA – Bernard Ayling

Por desgracia, el Sr. Floyd D. Rose no había dormido en los laureles, sino que, por su parte y de forma independiente, desarrolló un trémolo con afinadores de precisión. Esto llegó a nuestros oídos en la fiesta de inauguración de Musicians Place "MP", una tienda de música en Hannover. El portador de las malas noticias se llamaba en este caso Frank Untermayer y era un empleado de Hamer. Frank siguió hablando y así nos enteramos de que Kramer tenía la intención de interrumpir su colaboración con Rockinger para hacer negocios sólo con Floyd Rose en el futuro. El mundo es un pañuelo. Züli y yo volamos inmediatamente a la fábrica de Kramer, en Nueva Jersey, para llegar al fondo de estos rumores. Por supuesto, la familia Kramer trató de negar todo o, al menos, desacreditar el rumor. Sin embargo, por casualidad, estando en sus instalaciones, vimos clavado en un tablero de corcho un papel con información sobre el próximo lanzamiento de Floyd Rose. Todo suena como un thriller de espías, lo sé...

Coincidencia: También en Nueva Jersey, y precisamente en Asbury Park, justo al lado de la fábrica Kramer, había un comerciante de guitarras vintage llamado Bernard Ayling, que había ocupado parte de nuestro stand en la MusikMesse de Frankfurt. Hablaba alemán con fluidez porque vivió en Sarre durante doce años como hijo de un soldado de ocupación americano. Lo visitamos y le describimos nuestra situación. Y resultó que inmediatamente se ofreció con entusiasmo a hacerse cargo de la distribución en EE.UU. de nuestros trémolos.

Bernard Ayling

Con todo, en Kramer nos habían dado el número de teléfono del manager de Eddie Van Halen en Los Ángeles, así que tomamos un vuelo a la Costa Oeste sin más. El único contacto que teníamos en Los Ángeles era una amiga de Henner, nuestro especialista en bajos.

Freeway Beach

Angela, "Angie", vivía en una ruinosa pero hermosa casa española en Whitley Terrace, en las colinas de Hollywood, con un productor de cine en horas bajas. Este productor debía de ser el tipo que nos abrió la puerta, bastante confundido, después de tocar el timbre varias veces. Nos pidió amablemente que volviéramos en un par de horas porque estaba tomando un ácido y no era el momento adecuado. "Vale, vale, volveremos más tarde..."

Züli y yo condujimos con nuestro coche de alquiler a Hollywood al aparcamiento de una licorería. Allí pasamos el rato con unas pocas bolsas y mirando a la gente pasar. En sí, la experiencia ya tenía algo de lisérgica. Un fluir interminable de personajes mezclados en forma de tipos jodidos, totalmente acabados, yuppies conductores de descapotables, evidentes traficantes de drogas y payasos que conducían en círculos sus Ferraris y Lamborghinis, para que todo el mundo los viera. Típico de Hollywood. En algún momento nos hartamos, nos dimos un pequeño paseo y acabamos volviendo a Whitley Terrace.

Whitley Terrasse

Dennis era el nombre del supuesto productor de cine y probablemente estaba a mitad de  su viaje de ácido. Angela también estaba allí. Afortunadamente, sí, en el primer piso había una habitación libre con dos camas donde podíamos quedarnos. También estaban contentos con las latas de cerveza que habíamos traído, porque tenían la nevera vacía. Este Dennis parecía estar tocando fondo.

Le contamos nuestros planes acerca de Eddie y Dennis nos aconsejó que condujéramos hasta Sunset porque había muchas tiendas de guitarras en aquella zona. Seguimos su consejo y acabamos en el "Guitar Center". Nada más entrar vimos colgadas guitarras Kramer con nuestros trémolos. Tuvimos una charla con uno de los vendedores sobre el tema, "Sí, sí, Van Halen, ¡vaya!...” Y lo siguiente que dijo fue que esperaban a Eddie en la tienda en unos minutos porque tenía que pasarse a recoger algo. Y, por increíble que parezca, siete minutos después, le estábamos dando la mano a Eddie Van Halen. Resultó que, habiendo nacido en Holanda, incluso hablaba un poco de alemán.

Eddie van Halen

Hablamos un rato con él y mencionamos que teníamos una guitarra para él en el coche, una guitarra con forma de estrella, pintada de rojo y blanco y con el trémolo Tru Tune. Salimos a nuestro coche y desempaquetamos la Starshape. Eddie estaba emocionado por el Tru Tune, y así tomamos esta bonita foto en Sunset Boulevard. De la nada, habíamos conseguido todo lo que queríamos y aún más.

A la vuelta compramos un montón de comida y bebida y nos pusimos cómodos con Dennis y Angela en la terraza. Tenian unas maravillosas vistas de L.A.  De vez en cuando un colibrí se acercaba a un bebedero, que habían instalado en un poste de la terraza. Allí estaba, casi en silencio, maravillosamente exótico en el aire y succionando agua del tubo de vidrio con su largo y delgado pico. Como una gran polilla o la cola de una paloma de gran tamaño. ¡En qué otro lugar se puede ver un colibrí! Estos pequeños animales son increíblemente extraños.

San Francisco - John Cipolina

Unos días después nos subimos a nuestro coche de alquiler y nos dirigimos a San Francisco. Queríamos visitar a John Cipolina, a quien le habíamos dado uno de nuestros trémolos en el club Leine Domizil de Hannover. Por cierto, con anterioridad había sido guitarrista del grupo "Quicksilver Messenger Service" y también hermano del bajista Mario Cipolina, que aportó su talento al bajo a los News de Huey Lewis. John vivía en Mill Valley, 20 kms al norte pasado el Golden Gate. Un pueblo idílico rodeado de bosque. De madre italiana, tenía la casa llena de libros de cocina y nos mostró su colección de guitarras. Tenía rarezas: por ejemplo, una Gibson SG, en la que él mismo había grabado, con un cuchillo de cocina, unos adornos bastante extravagantes. Era un tipo un poco chiflado para el que no había nada sagrado. Fumamos muchos porros. Finalmente sacó una funda de tweed estrecha y rectangular y la abrió, dejándonos ver un rifle de caza. Nos explicó que una vez fue el campeón de caza furtiva de farolas en Mill Valley. Finalmente, totalmente borrachos, nos despedimos y volvimos al motel.

Stoneground

Züli había descubierto en una revista de San Francisco que Stoneground, su grupo favorito, actuaría en un club en Petaluma. Stoneground era una banda de la zona de San Francisco, bastante conocida en la época hippie. Por cierto, debutaron en el cine como banda de una decadente fiesta hippie en la película "Drácula 72" con Christopher Lee. Encontramos el club a unas 50 millas al norte. Stoneground, que había llegado a contar con 10 miembros, se había reducido entonces a una formación de trío más cantante, pero seguían sonando bien. Nos habíamos presentado brevemente antes del concierto, como fans de primera hora. Hablamos de los trémolos Rockinger, de que acabábamos de estar con John Cipolina, contamos la historia de Eddie Van Halen... Nos aceptaron muy bien.
A mitad del segundo set del concierto, empezamos a notar malas vibraciones. Estábamos sentados en un banco acolchado de pared y de repente un cenicero voló por encima de nosotros, lanzado con mucha fuerza. Oí a alguien decir en voz alta, un poco más allá: "No sé quién es la mujer y quién es el hombre". Algunos de aquellos paletos pensaban que éramos gays. Lo cierto es que nuestro estilo al vestir era un poco distinto al de la gente de aquél pueblo.
Los de la banda debieron de darse cuenta de la situación y se pusieron a tocar la canción de los Doors "People Are Strange". Yo no quería dejarlo estar, porque me parecía que nos habíamos puesto sin querer en una situación un poco peligrosa, que podría acabar con nosotros dos magullados y tirados en una acera. Me acerqué a aquellos tipos: "¿Hay algún problema?" Por suerte, entendieron que éramos extranjeros, alemanes y se disculparon inmediatamente. El cabecilla me pidió entonces que fuera con él a la pequeña pista de baile frente al escenario para bailar con él. Lo hice, sospechando que en realidad, era él el que era gay. Qué mundo más hipócrita. Nos libramos por los pelos, pero, en cualquier caso, ¡hay que tener cuidado en ciertos sitios con los lugareños fascistas!

De vuelta en Alemania

De vuelta en Alemania, todo seguía por la senda del éxito. Además del Tru-Tune, había desarrollado otros trémolos de bloqueo: el "Les Trem II" que, a diferencia del Les Trem I, tenía afinadores de precisión. Además podía atornillarse directamente en el cuerpo de una Les Paul o una SG, usando los agujeros ya existentes para el cordal, sin tener que modificar nada. Otra novedad fue un puente roller especial, de las dimensiones de un puente tune-o-matic,  que ya entonces tenía una posibilidad de bloqueo lateral, así como dos tornillos de bloqueo para fijarlo. Sigo sin saber de qué se supone que la compañía "TonePros" tiene una "patente". Además, soy absolutamente de la opinión de que un puente tune-o-matic normal, que se mueve con el trémolo, funciona mucho mejor.

Las rueditas de los puentes roller raramente ruedan bien. La mayoría de ellas tienden a traquetear o a atascarse. Pero ése no era el espíritu de la época. En mi cabeza surgió un verdadero desafío: hacer un trémolo para las Telecaster. No paré de darle vueltas... finalmente con éxito: Después de algunas idas y venidas habíamos terminado el prototipo (el "Tellybrator"). Un trémolo de bloqueo, que encajaba exactamente en una Tele. Eso sí, había que hacer un agujero de 20 milímetros bajo la placa base para el muelle de presión, que no era visible desde el exterior. Con el Tellybrator y otros componentes impulsamos aún más nuestro negocio en EE.UU.

Made in Germany

Züli und ich mit Daimler

Mi amigo, el "Doc", alias Klaus Peter Reinicke, me dio la idea de incluir la marca de coches Mercedes en nuestra campaña publicitaria. Dijo: "Para los americanos, Mercedes es el símbolo de la ingeniería alemana por excelencia." Así es como surgió el eslógan "No sólo Mercedes hace famosos a los productos alemanes".Züli y yo posamos - ambos con guitarra - frente a nuestro ayuntamiento neoclásico, sentados en el capó de un Mercedes 280-SE de 1968 de doble faro, anunciando que, además de chucrut, también sabíamos hacer excelentes trémolos.
Tru Tone USA

Nuestro éxito fue sorprendente, ya que Bernard Ayling recibió varias cartas de agencias de marketing y publicidad diciendo que "un anuncio así no funcionaría en absoluto". Lo cierto es que, aunque el anuncio pudiese resultar un poco arrogante, a los americanos les encantó.

Para empaquetar los trémolos y otras herramientas, compramos una máquina de empaquetado y filmado. Pones el material en un cartón del tamaño de DIN-A2, tiras de un rollo de lámina transparente mientras un elemento calefactor calienta la lámina desde arriba. Enciendes una bomba de vacío que aspira la lámina sobre la pieza en el cartón y la deja pegada. Habíamos desarrollado un nuevo diseño para el cartón para enfatizar nuestro "Made in Germany" para los americanos:  Arminio (el caudillo germano de la época romana) con un cohete Rockinger en su mano derecha estirada. Hoy en día creo que no resultaría...
Hermann der Cherusker

Con el Tellybrator y varias otros componentes hemos impulsado aún más nuestro negocio en EE.UU. ¡Véalo usted mismo!Rockinger USA

Rcockinger USA

Rockinger USA

Rockinger USA

Rockinger USA

Rockinger USA

Karl Gölsdorf

Quiero mencionar aquí que mi bisabuelo Karl fue un ingenioso inventor de locomotoras de vapor. A lo largo de los años, diseñó nada menos que cuarenta y cinco modelos para los Ferrocarriles del Estado austríacos e inventó el llamado eje de Gölsdorf, que, en las locomotoras de más de dos ejes, permitía que los ejes adicionales se desplazaran horizontalmente en las curvas para adaptarse al radio de la misma.
Karl Gölsdorf

En el primer distrito de Viena le pusieron su nombre a una calle y hoy hasta puedes encontrar un club de fans en Internet.

Mac Wonderlea

Mac Wonderlea

Mac era un magnífico periodista de la revista Fachblatt y fue fan nuestro desde el principio. (También se enamoró de nuestra contable Gerda Maus durante nuestra primera aparición en la MusikMesse.) Aparte de eso, le gustaban nuestros productos, nuestra energía positiva y le encantaban nuestros anuncios por abstractos que fueran. Fan de Frank Sinatra, era guitarrista y tenía un estudio cerca de Leverkusen. Desgraciadamente, también era  aficionado a los licores fuertes, lo que finalmente lo llevó a la tumba en los 90. Una verdadera pérdida (y no lo digo sólo porque siempre escribiese bien sobre nosotros).

1983 – Jörg Sürie

En enero de 1983 Jörg Sürie empezó con nosotros como especialista comercial, porque ni Züli ni yo éramos comerciantes suficientemente dotados y queríamos llevar a Rockinger aún más adelante en términos de organización. Jörg miró más los números y pronto obtuvo el apodo de "Jake" - No puedo recordar si era uno de los chicos de la serie de televisión "Dallas" o "Denver". Aquí lo podéis ver a la derecha, a la izquierda Pierro Terracina de la Compañía Magnétics. Produjeron pastillas activas en Roma en estilo EMG y nosotros nos encargamos de la distribución para Alemania.

Magnetics

Aquí hay una extraña creación de Horst, el "WC"-Caster:

Klocaster

1984 Der Tremolo-Klau

Der Gitarrenmarkt wurde weiterhin von Finetuning-Tremolos mit Klemmsystemen dominiert: Floyd Rose, Kahler und Rockinger. Kahler hatte ich noch nicht erwähnt. Das war ein aufrechter Kalifornier, Gary mit Vornamen, der frästechnisch aus Messing jede Menge Gitarren-Hardware für Schecter und andere Firmen herstellte. Alle weit vorne im schwer umkämpften Business. Und wenn es was abzugreifen gab, waren auch die Japaner schnell dabei, diese gut verkäuflichen Dinge zu kopieren. Zu unserem Schrecken mussten wir nämlich im US-amerikanischen „Guitar Player“ Magazin eine Anzeige entdecken, die eine fast originalgetreue japanische Kopie unseres Les Trems zeigte. Wir waren natürlich stocksauer darüber.

Horst

Im März gingen wir wieder auf die Musikmesse. Horst hatte extra dafür eine transportable Schallkabine gebaut. Heiliger Joseph, welch Mengen von Material haben wir nach Frankfurt gekarrt! Aber wir waren die Kings mit unseren Tremolos und Binding-Gitarren und –Bässen. Und man traf damals immer eine Menge illustrer Leute auf dieser Veranstaltung.

Und hier in Frankfurt nahm der Produkt-Klau noch ganz andere Formen an. Gary Kahler erschien äußerst aufgebracht auf unserem Stand und berichtete, dass es da eine japanische Firma namens „Rokkoman“ gäbe, die Kopien von allen derzeit erhältlichen Feinstimmer-Tremolos anböte und diese sogar in ihren Preislisten als „Floyd Rose Tremolo“, „Kahler Tremolo“ und „Rockinger Tremolo“ spezifizierten. Diese Preisliste hatte er dabei, alles schwarz auf weiß. Mir stockte der Atem. Diese elenden Raubritter!

Gary Kahler und ich

Doch was tun? Erstmal mit Mac Wonderlea sprechen, dem alten Haudegen. Diese Ungeheuerlichkeit muss einfach über die Medien in die Öffentlichkeit getragen werden, die Japaner müssen  bloßgestellt werden! Der Plan: Alle Betroffenen samt einem Pulk von Medienvertretern hin zum Rokkoman-Stand und diese Leute aufmischen. Dennis Berardi von Kramer war schnell zu gewinnen, gleichermaßen jemand vom Guitar Player. 

Am nächsten Morgen sind wir dann tatsächlich mit rund. 40 Mann bei den Rokkomans aufgekreuzt und haben die zur Rede gestellt. Was das denn solle, und ob sie nicht auf die Idee gekommen wären, mal nach Lizenzen für ihre Kopien nachzufragen. Und weil es das Schlimmste für den Japaner schlechthin ist, sein Gesicht zu verlieren, war der sofort zerknirscht und zu jeglichen Eingeständnissen bereit. Ich weiß bis heute nicht, was in deren Hirnen abging. Vielleicht eine andere Form vom Moral-Verständnis? Ein absolut fehlendes Unrechtsbewusstsein in diesen Dingen. 

Gary Kahler hatte schon ausfindig gemacht, dass hinter all dieser Kopiererei die japanische Firma „Takeuchi“ stand. Immer wieder warf er diesen Namen in die Debatte. Hier ein Foto der Takeuchis, welches mir damals zugespielt wurde.

Takeuchi Crew

Na ja, die Rokkomans, die auch andere Produkte anzubieten hatten, haben jedenfalls sofort alle Preislisten vernichtet und eine Kooperation angeboten. Am nächsten Morgen hatten alle Rokkoman-Standmitglieder rote, verweinte Augen. Vielleicht habe ich mir das auch nur eingebildet, aber heulen auf Befehl „von oben“  können die ja tatsächlich. Das sind Sachen, die man als Nicht-Japaner kaum glauben mag. Und wer schon derart dreist fremde Produkte abkupfert, dem ist eigentlich auch generell nicht über den Weg zu trauen. Und so kam es dann auch. Irgendeine Lizenzzahlung haben wir nie erhalten, obwohl wir kurz darauf einen entsprechenden Vertrag aufgesetzt haben.

Kultige Kataloge

Rockinger Katalog

Unsere Kataloge waren von Anfang an sehr informativ, wie ich finde. Insbesondere, weil ja in diesen frühen Jahren den Leuten eine Menge Information fehlte. Also haben wir uns bemüht, alles so genau wie möglich zu erklären, wie geschichtliche Hintergründe, „klassische“ Designs von Gitarren und Bässen usw.

Schon früh hatten wir in unseren Katalogen auch die Rubrik „Elektrik für jedermann“, ein grundlegendes Manual, was alle gängigen Schaltungen der auf dem Markt befindlichen Instrumente und allerlei Optionen für bessere Schaltungen erklärte. Das lag mir am Herzen, weil ich selbst (als kein „Kosmos Elektromann“) ein unverständiger Idiot in elektrischen Dingen bin. Also hatte ich mich bemüht, erst mal mir selber – und damit eben auch unseren Kunden – die Sachlage so simpel und verständlich wie irgend möglich zu erklären. Ganz simpel: Was ich als Blödmann selber verstehen kann, können auch andere verstehen. Und das war ein voller Erfolg, der natürlich auch die Gitarristen- und Bassisten-Kundschaft sehr interessierte. Oh Gott, all diese Schaltungsmöglichkeiten bei einer Vielzahl von Pickups. All die Spulen von Humbuckern, Splitting, Out of phase, 3- und 5-Weg Schalter. Selbst heute noch muss ich bestimmte Sachen immer wieder in meiner Schaltungssammlung nachschlagen, weil das alles nicht in meinem Kopf bleiben will.

Und Harald hat uns ein neues Firmen-Logo designt – weg von dieser Fender-artigen „Brush-Script“-Typografie. Auf dieser Website könnt Ihr unter „alte Kataloge“ all dies sichten und ich habe mal einen Katalog aus den 80ern gescannt und komplett reingestellt, weil der einen guten Überblick auf unser damaliges Schaffen bietet. Und natürlich kommt da auch besagtes Manual vor, (was natürlich auf der aktuellen Rockinger-Website ebenso und noch verbessert vorhanden ist). Leider ist alles damalige Schriftliche sehr klein gedruckt – Lesebrille empfohlen!

 Rockinger Elektrik für Jedermann

1983 – NAMM- und Buddy in Chicago

Im Laufe der NAMM-Musik-Messe haben wir zusammen mit Bernard Ayling eines Abends einen waghalsigen Ausflug in die South Side gemacht. Ein gewisser Buddy Guy hatte da einen Auftritt. Ich wusste gar nichts von dem, aber laut Bernard wäre er der Beste. Und dass Jimmy Hendrix sich bei dem spiel- und soundmäßig bedient hätte. Buddy Guy hat mich echt umgehauen. Heißer Blues in der Checkerboard Lounge in Southside Chicago. Ein total verwarztes Lokal mit wilden schwarzen Typen und dicken schwarzen Frauen, die dauernd irgendwelche anmachenden Obszönitäten gen Bühne grölten. Und Buddy gab freche Sprüche zurück und erzählte locker kleine Geschichten. Jedenfalls voll Rock’n’Roll und eine unglaubliche Laut- und Leise-Dynamik, angereichert durch  totale Interaktion mit dem Publikum. Eine mir bis dato völlig unbekannte prickelnde Atmosphäre. Wer Buddy Guy nicht kennt, hat was versäumt! Ein privater Chauffeur hat uns dann sicher zurück zu unserem Hotel gefahren, denn in der South Side geht man besser Null Risiko ein …

Ach ja, auf der Namm kamen dann sogar Leo Fender und George Fullerton vorbei und beguckten unsere Tremolos. „So you got some nice things.“, kommentierte Leo.

Bernard mit Leo Fender